“La Historia no es simplemente producto de la memoria, es obra del entendimiento, ya que supone la interpretación de las reliquias del presente. La memoria sólo puede conservar aquello que cada hombre ha experimentado, la parte del mundo que le ha afectado, los episodios de la rememoración que mantienen la referencia de la biografía de quien está recordando”.
Para Héctor Bermejo la naturaleza del entorno es necesariamente subjetiva: «la identidad de cada ser humano radica en su forma de ser y ver las cosas». Por tanto, a cada proyecto acompaña una singular fatalidad, que viene determinada por las fórmulas que permiten al autor zafarse de las cuestiones que le plantean las circunstancias, recabando los datos necesarios. «Los propósitos han de ir siempre unidos en relación con lo que se pretende descubrir y transmitir. Antes de comenzar una nueva serie fotográfica suelo saber de antemano, cuál será el modo de aproximación hacia su correspondiente discurso visual».
Un explicito afán discursivo subyace a sus testimonios de una realidad de la cual sólo son abarcables a primera vista sus apariencias. Consagrado desde hace más de una década a la concepción documental de la fotografía, considera necesario destacar la dimensión testimonial de la imagen: «el hombre y el medio evolucionan en sincronía. Este hace que la fotografía siga sus pasos, evolucionando así a su lado». En virtud de este proceso, Héctor Bermejo considera que la imagen plantea un dilema abierto.
Laura Fajardo.












